La idea de su implementación, según el coordinador municipal del programa, Marcos Gilibproto, “nació con la problemática un chico fuera de la escuela formal, con quien realizamos encuentros de alfabetización y otras actividades como ver películas. Luego lanzamos un plan más abarcativo para abordar el analfabetismo en todos los barrios”. Celeste Pepiche, coordinadora local de La Pastera cuenta “que además de aprender a leer y escribir, en La Pastera se enseña la historia del viaje en motocicleta del Che y sus tareas en la revolución cubana. El Che no sólo tenía un espíritu solidario y justo, sino también un vínculo muy fuerte con la educación y la literatura”. Pepiche añadió que el “Yo Sí Puedo” va extendiéndose a zonas alejadas de la urbe donde residen comunidades mapuches. Para ello, cuentan con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social de la municipalidad que aporta los elementos necesarios para diagnosticar la tasa de analfabetismo regional.
Carlos Welsh, al frente de la dependencia municipal, sostiene que “la firma del acuerdo entre la Casa de Amistad con Cuba y La Pastera nace desde la voluntad política de trabajar en conjunto para desterrar en analfabetismo de nuestra región. Estamos aportando logística, información y el vínculo con otras áreas como la de Acción Social para detectar problemáticas de violencia en el seno de la niñez, la adolescencia y la familia”.
El funcionario asegura que es notorio el nivel de conciencia del pueblo de Neuquén acerca de que, en el marco de una democracia participativa, los problemas se resuelven entre todos. Algo que destacaba asimismo Gilibproto: “El Yo Sí Puedo requiere trabajo y colaboración de los vecinos. Yo creo que se puede”.