Con la presencia de más de 60 chicos y chicas de entre 13 y 17 años se llevó a cabo una jornada de pintadas, música y danza. Los graffitis llevaron las firmas o «tags» de Neal y Canino, mientras que la música quedó a cargo de Mauryrion. Con vitalidad y entusiasmo, los jóvenes dieron una muestra del arte y la cultura Hip Hop.
El graffiti, que se ha vuelto parte de la cultura de protesta urbana, toma diferentes formas en el caso de mundo Hip Hop. A lo largo de los años ha evolucionado hacia expresiones visuales coloridas que transforman el simple hecho de dejar escrito el nombre propio en un acto creativo de formas y dibujos ingeniosos. Este tipo de pintura mural comenzó a ser valorado en la medida en que demostró que era posible transformar los muros olvidados de las ciudades en verdaderas obras de arte.