La actividad tuvo como objetivo presentar a la población sanmartinense la flamante resolución de causas criminales en la que los vecinos decidirán sobre la culpabilidad o inocencia del ciudadano sometido a juicio. Para ello se anotaron 40 voluntarios, entre los que se encontraba Celeste Pepiche, coordinadora local de La Pastera, en el rol de perito de Salud pública. “El ensayo, gestionado también por la Secretaría de Cultura de la Nación y declarado de interés municipal por el Concejo deliberante de San Martín, tiene un significado cultural, social y educativo hacia la comunidad muy importante, del cual nuestro museo no podía estar ausente”, afirmó Pepiche. El simulacro puso en práctica el proceso con condena potencial de 15 ó más años de un ciudadano, a partir de elementos tomados de hechos reales. Las partes en la audiencia fueron el juez, defensor y fiscal, a la vez que los jurados quienes, una vez cumplidos los distintos pasos, se retiraron a deliberar para producir veredicto. La reforma de la Ley Procesal Penal regula por primera vez en Neuquén la participación ciudadana en la administración de Justicia, prevista en la Constitución Nacional desde 1853. Para los delitos con penas más graves, se determina que la responsabilidad sobre si el acusado es culpable o no, debe ser definido por un jurado popular.