pinetta brilló tanto como solista como en bandas de la talla de Almendra, Pescado Rabioso e Invisible, entre otras. Algunos de sus temas quedarán por siempre en el imaginario colectivo: “Muchacha (ojos de papel)”, "Barro tal vez", “Plegaria para un niño dormido”, “Ana no duerme”, “Fermín”, “Todas las hojas son del viento”, “Bajan”, o “Cantata de puentes amarillos”, por mencionar sólo algunos.
Desde mediados del año pasado, el Flaco venía luchando con una enfermedad que finalmente debilitó a su cuerpo hasta vencerlo, pero la belleza y la genialidad de sus obras lo convertirán en inmortal y siempre estará ahí para recordarnos que jamás hay que bajar los brazos: “Aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor: ¡Mañana es mejor!”.